Editores y Lectores de Cibermancia:

Me propongo escribir la presente carta como aclaración a la entrevista que publicaron acerca del Primer Encuentro Nacional Wicca en México 2003 realizada al Sr. José Guadalupe Serna y a Luis G. Abbadie.

El encuentro en Malinalco se llevó a cabo de una forma verdaderamente mágica. Desde su planeación hasta su desenlace, todas las cosas que pasaron nos indicaron (a los participantes y a mí) que todos los factores se habían reunido para hacer de ese momento algo memorable.

Las personas que asistieron fueron maravillosas, el lugar de tradición mágica, el clima, las amistades que surgieron, los rituales y hasta las sorpresas como una boda improvisada, llenaron de alegría y de amor nuestros corazones.

Si tuviera que definir con una palabra el encuentro diría que fue "Irrepetible", así de sencillo.

Esto no solamente lo digo yo, sino que me siento capaz de hacerlo por la mayoría de las personas que asistieron, quienes me dieron sus impresiones personales y que además las dejaron escritas en la comunidad de MSN a la que la mayoría pertenecemos: Escuela Wicca (http://groups.msn.com/EscuelaWicca).

Es por ello, que la entrevista me sorprendió y me decepcionó al verla, ya que cuenta un aspecto muy parcial de estas dos personas, pero no el de la mayoría de los asistentes y el mío propio como principal organizadora del evento.

Me apena que una historia de amistad y de trabajo, de un año, haya quedado deshecha por motivos que ni siquiera se me han hecho saber en forma personal por el Sr. Serna, sin embargo así ha sido y tampoco puedo admitir que un evento en el que sucedieron cosas tan hermosas se empañe por el resentimiento de una persona que ni siquiera convivió al cien por ciento en el encuentro. No voy a poner aquí lo referente a este tema, ya que no viene al caso y no sería educado, ni ético de mi parte.

A continuación aclararé dos puntos que me parece importante remarcar, ya que no son de ningún modo veraces.

PRIMERO: Sobre las iniciaciones.

El Sr. Serna fue colaborador en la planeación previa de este encuentro en todo momento y estuvo enterado de todo lo que se haría en él, por lo que me sorprende su comentario:

"Aclarando sobre este punto: la ceremonia de auto-iniciación es algo con lo que de cierta manera nunca estuve de acuerdo [Abbadie asiente enfáticamente para respaldar esto], ya que fueron personas procedentes de toda la república y no podíamos saber el nivel de preparación que tenía cada una; a nadie se le dijo "tú ya estás listo" o "tú no", cada uno tomó la decisión de autoiniciarse. "

Si el señor José Guadalupe no estuvo de acuerdo en algo tuvo todo el tiempo para haberlo comentado conmigo y haberlo discutido como hicimos en muchísimas ocasiones sobre varios temas referentes al encuentro.

Desde el principio se manejó la idea que todo aquel que deseara iniciarse lo podría hacer con libertad, porque ninguno de nosotros nos sentimos seres superiores para poder decidir quién si y quién no. Si las personas que lo hicieron estaban más o menos preparadas, eso lo tuvieron que decidir ellas porque desde luego la iniciación no conlleva otro beneficio mas que el de comprometerse con esta religión.
Esto le consta a muchos de los que tomaron este paso, ya que me enviaron correos pidiéndome mi opinión acerca de iniciarse o no, y mi respuesta siempre fue la misma en este sentido: "si estás dudando, tal vez no sea el momento para hacerlo, pero si así lo deseas entonces adelante".

Los participantes sabían que no les haríamos ningún "examen" ya que el Sr. Serna y yo estábamos de acuerdo (o por lo menos eso era lo que decía antes) en que esto no era válido para ninguno de los dos, y por lo tanto, no lo haríamos con los demás.

SEGUNDO: Sobre el cumplimiento de los objetivos del encuentro.

El señor Jose Guadalupe menciona lo siguiente:

"Yo diría que los objetivos se lograron a medias. Los objetivos originales, los planes de trabajo eran muy distintos; el formato inicial fue cambiado de manera estrepitosa, pero fue cambiado ya dentro del Encuentro, al momento de arrancar. Debido a esto no se pudo desarrollar como lo habíamos esperado. Teníamos planeados talleres en los que se iban a exponer ciertas formas de practicar la religión, y a manifestar ciertas ideas; a final de cuentas los talleres se redujeron a discusiones y puntos de vista muy personales, lo cual no cumplió con mis expectativas del Encuentro."

Esta es su opinión personal pero no la del general de los participantes del encuentro. En la opinión de la mayoría, los objetivos del encuentro rebasaron las expectativas, al igual que las mías.
Desde el principio y se los puedo comprobar mediante papeles, el objetivo del encuentro fue, en primer lugar, reunirnos, que ya era bastante importante y el empezar a formar un lazo entre las distintas partes de la República Mexicana. Y de forma secundaria, el empezar a platicar, a manejar temas comunes a la religión, es decir, el empezar a relacionar nuestros conceptos. Nunca se planeó como talleres de trabajo para ahondar y sacar conclusiones de temas específicos, sino que más bien se utilizaron los temas para empezar a unirnos y a platicar entre nosotros.
El haber hecho un encuentro con esas características hubiera sido bastante irresponsable dado que era el primero que se hacía en la historia de la wicca en el país. Teníamos personas que no sabían casi nada, pero también teníamos maestros de esta religión y de diferentes áreas, así que hubiera sido una falta de respeto para todos intentarlo hacer así.
En ningún momento el formato fue cambiado, ya que los manuales lo muestran: son temas generales, básicos, que nos daban una pauta para hablar y decir lo que pensábamos, pero no para ahondar en ellos: eso le tocará al segundo encuentro.

Luis G. Abbadie menciona:

"Los "talleres" no eran sino charlas elementales, los temas eran muy superficiales, y nunca tuvimos tiempo de prepararlos: ¡si Carmen decía blanco, Josepe decía negro, y yo decía rojo!"

A diferencia de Jose Guadalupe, quién se presentó esporádicamente en los talleres y su exposición se limitó a 20 minutos en tres días, Luis si participó activamente en estos. Sin embargo, su participación fue alentada por el Sr. Serna a poco tiempo del evento y por ello no tenía claro el sentido de estos ni todas nuestras pláticas previas, pero como lo digo un párrafo antes, las pláticas eran eso, pláticas donde se vertía el punto de vista de todos los asistentes y desde luego que tenía que haber diversidad de opiniones, esa era la intención, precisamente.

Por último me restaría decir que como se dice popularmente: "Cada quién habla según le fue en la feria", y si el señor Serna se encuentra decepcionado de muchas cosas, será porque no las vivió como la mayoría de los asistentes o como yo misma, por no desear hacerlo, ya que él siempre fue a la vista de todos organizador, y sin embargo, una vez allí, no se comportó como tal.

Es para mí muy penosa esta situación, ya que se me ha puesto a rebatir puntos de vista que el Sr. Serna ha expresado sin darse cuenta de su responsabilidad en el encuentro y con todas las personas que asistieron, y además guardando las convicciones religiosas cuando no le conviene decirlas o profesarlas abiertamente.

Sería una lástima que un momento que fue tan emotivo para todos (excepto para dos personas) quedara empañado por el rencor de una de estas. No me parece justo para aquellos que confiaron en nosotros y que salieron entusiasmados de allí, con ganas de empezar a organizarnos y trabajar.

Por mi parte, solo me resta decir que, como se los hice saber a todos los participantes en un correo privado, fueron de los 3 días más felices de mi vida y que de ahí gané amigos fieles y sinceros dispuestos a dejar de lado sus egos personales para trabajar por un fin común. Esto es lo que dejó en mi corazón este encuentro, lo demás no me interesa en lo más mínimo, pero creo que es mi deber defender la felicidad, anhelos y esperanzas puestos en el encuentro, más allá de intereses y egos personales.

Afortunadamente, seguimos trabajando para la convocatoria del Segundo Encuentro Nacional Wicca y otros eventos, con más ahínco y cariño que nunca.

Problemas y envidias siempre existirán, pero con tantos corazones puestos en un solo fin, nada puede salir mal...

Gracias por triplicado por su atención y por el derecho a expresar mi opinión.
Que los Dioses los colmen de bendiciones y los iluminen en su camino.

Carmen Orellana
(tarwewicca@hotmail.com )

Escuela Wicca
Wicca-México

 

 


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