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Zombis
Gracias a la televisión podemos encontrar diversos tipos de
zombis. Entre los más conocidos tenemos a los de las películas
"El Ataque de los Muertos Vivientes".
Sin embargo esta vez quiero hablar de uno menos conocido pero aún
así famoso: el zombi vudú.
Si bien es cierto que su primo americano es mucho más notorio, el
haitiano no lo es menos en la susodicha isla. De hecho en la
legislación existen penas para aquellas personas que hallan
zombificado a alguien. Luego entonces, el zombi en la isla es algo
más serio de lo plasmado en las películas.
En cine, podemos ver cómo James Bond pelea contra un brujo vudú
en su película "Vive y deja morir". Sin embargo buscaré ir
un poco más adentro de tales producciones cinematográficas.
La palabra vudú (o vodun) viene del dialecto Yoruba que significa
"misterio". Esta religión proviene de África del Oeste de
donde fue llevada a Haití por los esclavos. Ya en la isla se mezcla
con el cristianismo francés y se crea el vudú. Esta creencia se
encuentra basada en la adoración de "loas" o
"espíritus"; muchos de ellos resultado de una mezcla con
los santos cristianos.
Dentro de esta religión existen los "Bokor" quienes
están en comunicación con los "loas". Estos Bokores son
quienes tienen el "poder" de convertir a una persona en
zombi.
Y... ¿Cómo se hace?
Si bien es cierto que es necesaria la cultura vudú para lograr un
buen zombi, igualmente es cierto que en Haití el antropólogo Roland
Littlewood y el doctor Chavannes Douyon de la Policlínica en Puerto
Príncipe han concluido que muchos de los denominados zombis son
individuos con desordenes psiquiátricos o con daño cerebral. Quizás
la siguiente pregunta podría ser: ¿alguien les provocó ese daño?
¿Fue al nacer acaso? Según esa investigación, este tipo de daño
pudo ser producido por epilepsia, falta de oxigenación en el cerebro
o trastornos causados por alcohol durante la etapa fetal.
Pero hay otro investigador llamado Wade Davis quien viajó a Haití
y logró conseguir muestras del polvo utilizado por los Bokores para
realizar la zombificación. Este polvo fue posteriormente analizado y
se encontraron varios tipos de neurotóxicos como tetradotoxina,
datura metel, datura stramonium y ducuna pruriens.
El primero de ellos, la tetradotoxina, es encontrada en el hígado
de algunas especies de pez globo. Este químico es un potente
bloqueador de la actividad nerviosa y administrado en muy pequeñas
dosis puede provocar un estado de catalepsia: una muerte simulada. Por
desgracia, el efecto solo es sobre los estímulos nerviosos, y la
víctima está en todo momento consciente de lo que sucede a su
alrededor. Y sí, la persona ve como es enterrada viva.
Los otros dos componentes (datura metel y datura stramonium) son
plantas que tienen un efecto alucinógeno además de provocar amnesia
en el individuo.
Por último la Mucuna pruriens es un planta con componentes
psicomiméticos y que pueden tener actividad alucinógena. Y por si no
fuera poco, una vez desenterrado el prospecto de zombi éste es
alimentado con una pasta de atropina y escopolamina, que son
disociadores alucinógenos que impactan sobre los neurotransmisores y
las endomorfinas del cerebro.
Como pueden ver, este polvo se encuentra muy bien diseñado para
causar un daño no solo en el cerebro sino también psicológico.
¿Y cómo se aplica? A través de la piel. Un sólo soplo o un leve
contacto y uno se puede despedir la vida... al menos por unas 10 o 12
horas.
Luego entonces, con un poco de polvo, un gran trauma y una cultura
apropiada, podemos crear a nuestro propio zombi.
Definitivamente el proceso de zombificación es magnífico y muy
bien pensado. En cierta forma es increíble que tal cultura haya
logrado tener un manejo tan magistral de químicos para lograr esa
mezcla y conseguir ese resultado.
Sus atentos servidores, Víctor V. F. & Mary S.
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