Cómo ser un buen "escéptico"

Me agrada ver que cada vez hay más personas que defienden la ciencia e impiden que charlatanes se apoderen del dinero de la gente. Por gracia o por desgracia, a la gente que nos gusta cuestionar lo que nos dicen o que no nos "tragamos" ideas o artículos nos llaman escépticos. Sin embargo, para pertenecer a este gremio no es suficiente solo decir: "eso es una mentira".

Si bien es cierto que es completamente valido simplemente decir: "yo no creo en eso"; generalmente es más útil para todo el mundo dar una razón. El no creer en algo simplemente por que nos "late" o se nos hace demasiado "fantasioso" es muy similar a creer en algo solo por gracia de la fé. De ahí el siguiente artículo.

Un buen escéptico debe saber de lo que está hablando para poder refutar un argumento. En alguna ocasión me encontré con un escéptico que no conocía la diferencia entre "teoría" e "hipótesis". Para muchas personas el hablar de una teoría es hablar de una idea no comprobada, lo cual es completamente falso. En el ámbito científico tenemos que una teoría es: un principio unificador que explica un conjunto de hechos y las leyes basadas en estos hechos.

Es cierto sin embargo, que como sucede con otras palabras y conceptos, la palabra teoría se usa como hipótesis, pero hay que buscar la forma de cambiar esto.

Luego entonces, el buen escéptico debe estudiar, sí, y estudiar mucho física, química, sicología y otras ciencias para poder responder con elementos comprobados a quienes buscan vendernos una idea o producto de dudosa procedencia.

En estos días donde la mitología científica abunda en todos los medios, nosotros debemos poder discernir qué es mitología y qué no lo es. Cuando un tipo en la televisión afirma que tiene un "teletransportador" no es difícil tacharlo de embustero; pero si de repente en un programa dicen que los "liposomas" ayudan a disolver la grasa del abdomen quizás nos cueste un poco más de trabajo sino sabemos la raíz de la palabra "lipo" o hace mucho dejamos de estudiar biología o química. Con esto no quiero decir que tengamos que volver a la universidad o a la preparatoria, con tener un buen diccionario a la mano o una buena conexión de Internet será suficiente. Lo importante aquí es el deseo de estudiar, el cual no debemos perder jamás.

Como afirmé antes, el solo "negar" algo por parecer fantasioso se parece demasiado a solo "creer" en algo por parecer "posible". Uno debe tener cuidado, ya que se corre el riesgo de convertir a la ciencia en una religión y esto ha sido uno de los factores que han dado lugar a la mitología científica que vivimos en nuestros días. Los postulados e ideas científicas de repente se convierten en dogmas y todo aquel que no los acepte es un ignorante. Mucho cuidado con esto, porque si a lo anterior le agregamos poco conocimiento científico tenemos a una persona que comienza a afirmar que la teoría de la relatividad no ha sido comprobada.

Otro método que sugiero para "estudiar" sin tener que invertir en una universidad es la lectura. Es cierto que el costo de los libros es alto, pero de nuevo el Internet viene en nuestra ayuda. Lean y todo un mundo de posibilidades y de hechos se les mostrará.

El método científico nos ayuda precisamente a aprender cosas nuevas independientemente si son "fantasiosas" o no.

El método científico es, una guía con pasos establecidos por medio de la cual se intenta explicar un fenómeno determinado y cuyo resultado (Ley) es repetible bajo circunstancias específicas. Después observar un fenómeno, el científico construye una "hipótesis" que es una posible explicación o predicción de los hechos observados. Esta "hipótesis" es revisada bajo el auspicio del trabajo "experimental" y si la hipótesis es comprobada y reproducible por la experimentación entonces se convierte en Ley (un enunciado conciso y verbal o matemático que explica una relación que es siempre la misma bajo las mismas condiciones); por otro lado, con frecuencia sucede que la hipótesis es rechazada durante el proceso de experimentación, cuando esto sucede la hipótesis puede ser modificada o simplemente eliminada. Finalmente una Teoría es conformada para explicar una o varias leyes. La Teoría entonces es un principio que explica un conjunto de hechos y la leyes basadas en ellos.

La navaja de Occam nos ayuda a formular hipótesis; no teorías o leyes. Uno como escéptico puede usarla para crear la hipótesis que explicará un fenómeno determinado, pero el proceso no termina ahí, debe continuar a la siguiente fase y mediante la experimentación aprobar o rechazarla la hipótesis.

Tomar como verdadera una hipótesis producto de la navaja de Occam y tratarla como teoría o ley es irresponsable y sería similar crear un dogma, lo cual no tiene cabida en la ciencia.

Concluyo este artículo afirmando: la ciencia no es una religión y sus ideas y principios no son dogmas, son hechos comprobados y siempre está en busca de explicar aquellos fenómenos que no lo han sido aún, incluso aquellos que parecen ridículos.

Su atento servidor, A.D.

 

 

Derechos reservados © MarGen - Cibermancia 2002-2007