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Educar, no ridiculizar
Durante mucho tiempo me he entrevistado con personas que afirman
que han sido testigos de algún fenómeno paranormal. Ha habido desde
fantasmas, casas embrujadas, demonios familiares, trabajos de
brujería hasta avistamientos OVNI.
Cuando era más joven, en ocasiones intenté convencer a esos testigos
de que lo que habían visto no había sido nada más que un globo o
problemas de visión asociados a la miopía. Sin embargo, ahora he
comenzado a recabar tales relatos sin "contradecir" a la
persona que me cuenta su experiencia; aún y cuando he comprobado que
no se trata de un fenómeno paranormal.
Ustedes dirán que estoy siendo algo blando, y quizás así sea...
Debo decir que en la mayoría de los casos las personas no me
están "mintiendo", simplemente me relatan lo que vieron. Y
así es como tomo yo su declaración; ya posteriormente y bajo el
escrutinio de una investigación determino si resulto algo paranormal
o no. Precisamente después de esa investigación es cuando decido si
le digo a la persona que fue realmente lo que vio, o si guardo el
resultado para mí.
¿La razón de hacer esto? sencillo: la gente necesita en algo en qué
creer.
Cuando el fenómeno se refiere a que vieron un fantasma y no existe
mayor repercusión, la gente será feliz diciendo que en esa casa o
huerta "espantan". Lo mismo ocurre con la gran mayoría de
leyendas que hay en los pueblos en México. En tales casos, prefiero
guardarme los resultados para mí y dejar que la gente siga platicando
sus aventuras con tal o cual aparición.
De ahí que mi sugerencia para todos aquellos escépticos sea: que
sino se está lucrando o causando daño con una situación de este
tipo, dejen a la gente continuar creyendo.
Por otro lado, cuando se habla de que una virgen o un santo se
apareció en tal pozo y ahora esas aguas son milagrosas y alguien
está cobrando $1,000.00 pesos el litro... es hora de juntar a la
caballería y hacer todo lo posible por desenmascarar el engaño.
Sé que algunos lectores me dirán que la gente también necesita
creer de tales productos "milagrosos", pero cuando un
enfermo de cáncer no va con el médico porque piensa que las aguas
esas lo van a curar... al menos hay que avisarle que está cometiendo
un error... el resto él decidirá.
Existen otros casos donde el fervor o el fanatismo hacen presencia y
es cuando uno debe tener más cuidado al "revelar" lo que
realmente sucede. En tales ocasiones de nuevo hago mi evaluación en
busca de algún lucro o daño causado por esa creencia, y de nuevo
decido si debo intervenir o no.
Por último existe otro más donde "algo" está
provocando una situación concreta y real. El ejemplo clásico pudiera
ser "El Chupacabras" de México. Este fenómeno se dio a
mediados de los 90's en diversas partes de ese país: aparecían
muertos animales pequeños de corral. Los cuerpos se encontraban pero
no la sangre. Muchos rancheros se vieron en problemas con esta
situación ya que en algunos casos todos sus animales aparecían
muertos. Para algunos este fue un caso paranormal, para otros eran
simples perros o coyotes que mataban a los animales para beber su
sangre porque tenían sed. Pero el hecho era que había gente que se
estaba quedando sin animales para vender o comer. En estos casos se
debe realizar la investigación sin importar que la gente crea que se
trata de un animal "mágico" o que los extraterrestres son
los culpables; por muy ridículas que sean las hipótesis de la
mayoría, uno debe buscar solucionar el problema.
Como he repetido varias veces, ya la investigación dirá cual era
la causa.
Mi sugerencia final es: amigos escépticos, sean más pacientes con
las personas ya que no todo el mundo desea aprender de la manera en
que uno lo propone y mucho menos sentir que alguien los está
menospreciando intelectualmente.
Busquen la manera de educar más que de ridiculizar.
Su atento servidor, A.D.
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