¿Parapsicólogos?... ¡nombre!...

Desde hace ya unos años, comenzó a verse la palabra "Parapsicólogo" o "Parapsicología" en los "consultorios" de... brujas y brujos de diversas ciudades de México. Aparecieron programas de radio y libros donde ya no existen las "Madames", los "Hermanos X", los "Maestros Y" o los "Gurus". Ahora estos místicos personajes sé autodenominan "Parapsicólogos".

Creo conveniente exponer algunas definiciones de Parapsicología y luego veremos si esas personas realizan el trabajo que presumen.

a) Parapsicología es el estudio científico de los fenómenos llamados paranormales, es decir, aquellos no explicables mediante teorías físicas, biológicas o psicológicas. (Definición de la Enciclopedia)

b) La Parapsicología es la ciencia de lo que la ciencia rechaza, es decir, de lo maravilloso, de lo irracional, de lo anormal. (Definición de una Enciclopedia Francesa de Psicología)

En estos dos conceptos podemos identificar que la Parapsicología está siempre relacionada con la ciencia.

Antiguamente a esta disciplina se le denominaba "Metapsíquica" (termino dado por el investigador francés Charles Richet), pero en el Congreso Internacional de Utrecht en 1954 fue cambiado a "Parapsicología".

Algo muy importante a subrayar, es que la parapsicología no busca creer sino comprobar, y quiere y debe ser crítica y experimental. La constitución de la parapsicología como ciencia implica dos tareas: establecer los hechos y unir la explicación y la teoría.

De lo anterior, si usted de repente se encuentra a un parapsicólogo que lo quiere convencer de que le duele la cabeza porque alguien le está haciendo "mal de ojo", yo diría que o reprobó sus exámenes en la universidad o simplemente está tratando de engañarlo.

El parapsicólogo no va "creer" en lo que se le cuente, no le dará explicaciones relacionadas a amuletos, a hechizos o a la magia. Buscará comprobar el fenómeno y posteriormente explicarlo. Entonces, ¿para qué le puede servir un parapsicólogo si usted tiene el problema de una casa embrujada?. Yo diría que para nada. Aunque siempre queda la posibilidad de que el científico le explique que no existe ningún embrujo en la casa sino simplemente un envenenamiento por químicos.

En la década de los 80's sucedió el caso de una familia en los Estados Unidos que de pronto había comenzado a cambiar sus patrones de comportamiento. Todos los miembros se habían vuelto más irritables, en algunos casos olvidaban cosas y en general sus relaciones interpersonales cada vez se deterioraban más. Además, comenzó a suceder que las sabanas de las camas les producían un escozor como el que produciría una quemadura. De sobra es decir que las sabanas estaban limpias. A alguien se le ocurrió que la casa estaba embrujada o que alguien los estaba hechizando. Ese fue uno de los extraños casos en que se llamó a profesionales en la materia: parapsicólogos de una universidad. Ellos con equipo de alta tecnología y varios días de trabajo, encontraron que un pegamento conteniendo un compuesto de cianuro había comenzado a descomponerse en el sótano de la casa y había comenzado desprender gases que subían hacia la casa. Estos gases de cianuro producían muchos de los síntomas reportados. Obviamente no había ni espíritus ni "mal de ojo" alguno.

En este caso, la parapsicología ayudó a detener el envenenamiento sistemático que sufría la familia. Se podría decir que la Química fue la encargada de resolver el acertijo; el problema aquí es que cuando una persona va con un químico y le dice que está siendo hechizada por esto o aquello, el profesional al hospital psiquiátrico más cercano. En el caso de la parapsicología se investigará el caso hasta encontrar una explicación. El parapsicólogo escuchará los casos extraños e iniciará una investigación, ya que ese es su trabajo.

Posiblemente si hubiera ido algún brujo o wicca o mago, el remedio hubiera sido una limpia, una sesión espiritista u oraciones. Pero dudo mucho que estos métodos hubieran servido en contra del cianuro.

Otro caso interesante fue el de un brujo (y perdonen que les diga así, pero me niego a llamarlos parapsicólogos) que recomendó a una persona comprar azufre, carbón y un fogón. Le dijo que para quitarse X problema, fuera a su casa, se encerrará y después quemara el azufre en carbón encendido. No recuerdo si también tenía que rezar una oración. Por desgracia el brujo no tenía muchos conocimientos de química, y no pudo advertirle a su cliente que el quemar azufre produciría dióxido de azufre el cual es tóxico y aunado a la indicación de que se encerrará... Pero no se preocupen, en esa sesión estaba una muchacha que era química que alcanzó a escuchar la "receta" y pudo advertirle tanto al cliente como al "experto" de no hacer eso en una habitación cerrada.

Durante mi vida he asistido a varios casos donde supuestamente había actividad paranormal, y a la fecha no he encontrado absolutamente nada que no pueda ser explicado en términos "normales". Generalmente esto sucede con mucha frecuencia y ese ha sido uno de los problemas con que se ha encontrado la parapsicología: los fenómenos generalmente no son repetibles.

El parapsicólogo debe estudiar los comportamientos humanos y los fenómenos supuestamente paranormales. De ahí que muchas veces sea necesario ser médico, psicólogo o psiquiatra para poder acceder a grupos de estudio de esta disciplina.

De nuevo, pocas veces es un profesional médico el que aparece como brujo de facto pero con el título de Parapsicólogo.

Mi sugerencia es:

a) Si usted amigo brujo, mago o wicca desea ostentar el título de parapsicólogo, mejor inscríbase a una universidad para estudiar psicología, medicina o psiquiatría y posteriormente tendrá el conocimiento para entrar en esta maravillosa disciplina.

b) Si usted amigo consumidor encuentra el nombre "Parapsicólogo" y al mismo tiempo que "Se leen las cartas y se hacen limpias", tenga por seguro que estará yendo con un brujo, curandero o wicca, pero no con un parapsicólogo.

Su atento servidor, A.D.

 

 

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